Soltados 165 anfibios amenazados criados en cautividad Imprimir
Jueves, 18 de Junio de 2009

suelta_2009La Comunidad ha logrado el hito medioambiental de criar en cautividad 165 ejemplares de anfibios en peligro de extinción en el Centro de Cría en Cautividad de Anfibios Amenazados de la Sierra de Guadarrama, ubicado en Rascafría. Se trata de 115 sapos partero y 50 ranas ibérica que, tras su cría en cautividad en este centro pionero en Europa, han sido reintroducidos en varios humedales del Parque Natural de Peñalara para reforzar las poblaciones naturales de anfibios del que es el espacio natural de la Región con mayor biodiversidad.

La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio procedió el 14 de junio a la primera suelta del año de anfibios nacidos en el Centro de Cría en Cautividad con la introducción de 50 ejemplares de sapo partero. Esta suelta se suma a la realizada por el Ejecutivo regional en septiembre del año pasado en la que se introdujeron 65 sapos parteros y 50 ranas ibéricas en humedales del Parque, cuya evolución está siendo controlada por técnicos de la Comunidad de Madrid.

La Sierra de Guadarrama, pese a ser uno de los espacios protegidos por el Gobierno regional, no está a salvo de algunos de los riesgos que han convertido a los anfibios en uno de los grupos animales en peligro de extinción en todo el mundo, con casi 2.000 especies amenazadas. De hecho, la introducción de otras especies y ciertas enfermedades emergentes son dos de las principales causas de la desaparición de estos animales en este espacio natural.

En concreto, el sapo partero se encuentra en serio peligro de extinción por culpa de un hongo que provoca la enfermedad conocida como quitridiomicosis; la rana patilarga sufre desde hace varias décadas la presencia del salvelino, un tipo de trucha americana introducida. Consciente de esta problemática, el Ejecutivo regional ha puesto en marcha medidas activas de gestión que garanticen el futuro de los anfibios de la Sierra de Guadarrrama y sus hábitats y que convierten a la Comunidad de Madrid en un referente europeo en la salvaguarda de estos vertebrados amenazados.