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Jueves, 03 de Febrero de 2011 |
Retorna a la sierra de Guadarrama de los Montes de Toledo poco antes de la temporada de cría.
Tras permanecer en la misma zona de los Montes de Toledo entre el 13 de noviembre y el 11 de enero, el buitre negro inició un viaje de retorno a su área de cría por una ruta muy parecida a la de ida. Cruzó la provincia de Toledo hacia el noreste, entró en Madrid por su extremo suroriental y voló hacia el norte siguiendo el límite entre Madrid y Guadalajara. El día 13 estuvo cerca de Alcalá de Henares, en una de las áreas de campeo tradicionales de los buitres negros de la sierra de Guadarrama. Una vez que alcanzó el extremo norte de la Comunidad de Madrid giró hacia el suroeste y el 15 de enero durmió de nuevo en el gran pino silvestre que sustenta su nido de la sierra de Guadarrama.
La segunda quincena de enero ha estado muy ligado a la zona de cría donde se ubica su nido. Ha campeado tanto por Madrid como por Segovia, incluso llegó al sur de Burgos en una ocasión. Destaca que ha dormido en el Monte de El Pardo en dos ocasiones y ha campeado más por Madrid que en el periodo previo a marcharse a los Montes de Toledo; no ha entrado en ningún momento en Valladolid (véase mes de octubre). Posiblemente ya en este periodo del año en el que se aproxima la puesta precise estar más cerca de su nido para defenderlo y pasar menos tiempo alejado del mismo.
El 14 de enero se visitó el área de los Montes de Toledo donde ha permanecido este invierno y se pudo ver cómo era la zona y el dormidero empleado con mayor frecuencia. Tal y como sospechábamos se trata de una zona con fincas de caza mayor con monte muy cerrado. En las áreas bajas hay cultivos de secano con encinas salpicadas y en las zonas de la periferia áreas más agrícolas y humanizadas.

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