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La laguna Grande de Peñalara está en la cara SE del macizo de Peñalara (Sierra de Guadarrama, Sistema Central). Es una pequeña laguna de alta montaña en un circo glaciar de sustrato ácido (ortogneis).
Debido a algunos problemas de conservación que presentaba a principios de la década de los 90, en esta laguna se vienen realizando estudios limnológicos desde 1991 y un seguimiento con carácter mensual desde 1995. Este seguimiento ambiental ha permitido conocer en buena medida el las características ecológicas más relevantes de la laguna Grande de Peñalara.
Aquí resumimos algunas de estas carácterísticas, pero es importante señalar que muchas de ellas dependen en gran medida de la morfometría de la laguna.
Cubierta de hielo
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La duración media de la cubierta de hielo es de 115 días, con espesores entre 30-142 cm. Dependiendo de la precipitación (nieve) y temperatura ambiental, la duración oscila entre 80-140 días. Algunos inviernos se producen 2 o 3 cubiertas de hielo claramente diferenciadas.
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Tasa de renovación
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El tiempo medio de residencia del agua es muy bajo, inferior a los 10 días. El porcentaje diario de renovación puede alcanzar el 183%, y son habituales períodos de varios días con una renovación diaria mayor del 50% (tormentas estivales, lluvias otoñales, etc.).
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Transparencia del agua
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El disco de Secchi alcanza el fondo de la laguna tanto inmediatamente antes como después del período con cubierta de hielo. El mínimo de la profundidad de visión del disco de Secchi se produce a mediados del período estival, en torno a los 2 m de profundidad. No hay un correlación significativa con la clorofila a. Durante prácticamente todo el período sin cubierta de hielo la luz alcanza el fondo de la laguna, quedando por tanto toda la laguna como zona fotosintéticamente activa. Es habitual que durante la época central de la cubierta de hielo la radiación media que alcanza la columna de agua sea inferior a 1 W/m2, llegando en ocasiones a ser de tan sólo 0.031 W/m2. |
Temperatura
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La laguna Grande de Peñalara presenta una estratificación inversa invernal, dos períodos de mezcla (primavera y otoño) y un período estival más estable (aunque sin una termoclina duradera). La temperatura máxima anual del agua supera los 20 °C. La inercia térmica respecto a la temperatura ambiental es muy baja. La tasa de cambio de la temperatura media del agua puede alcanzar 3 °C/día, con oscilaciones en superficie de hasta 5 °C/día.
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Oxígeno disuelto
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La concentración de O2 está relacionada fundamentalmente con la temperatura del agua (casi siempre entre el 90% y 110% de saturación, con una concentración absoluta menor cuanto mayor es la temperatura del agua). La mayor parte del tiempo los procesos biológicos no son lo suficientemente intensos como para alejar la cantidad de oxígeno disuelta del 100% de saturación. Bajo la cubierta de hielo se produce un agotamiento progresivo de O2 en profundidad debido a la degradación de la materia orgánica existente en el sedimento. El gradiente de agotamiento de O2 tiene una media ponderada de -0,082 mg O2 l-1 d-1, alcanzando tras la formación de una potente cubierta de hielo hasta -0,281 mg O2 l-1 d-1. Este agotamiento es más intenso cuanto mayor sea la duración de la cubierta de hielo.
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Conductividad
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Los valores de conductividad son extremadamente bajos, oscilando entre 4 y 22 µS cm-1 25 °C. A mediados del período estival se produce el máximo anual de conductividad, en unas condiciones de escasa renovación del agua y mayor evaporación. En invierno hay una correlación significativa entre la duración de la cubierta de hielo y el aumento de conductividad bajo esa cubierta de hielo. |
pH
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El pH oscila entre 4.76 - 8.70, debido a la escasa reserva alcalina (bicarbonato). El pH también muestra una marcada estacionalidad, pero la variabilidad es bastante mayor que en la conductividad. En el período estival se produce el máximo anual de pH, como consecuencia de una mayor producción primaria (fotosíntesis) en los meses estivales. Bajo la cubierta de hielo, en la capa de agua profunda se produce un incremento muy marcado del pH, pero en la capa de agua superficial el pH no aumenta e incluso puede llegar a ser bastante bajo.
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Pigmentos fotosintéticos
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En todos los periodos estivales se produce un pico de clorofila a, por el crecimiento de las poblaciones fitoplanctónicas en condiciones de cierta estabilidad de la columna de agua, relativa abundancia de nutrientes y un buen ambiente lumínico. No obstante, en ocasiones y si las precipitaciones son poco intensas, no es raro que se produzca otro pico de clorofila a en otoño, aprovechando la entrada de nutrientes a la laguna.
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Iones
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El Ca2+, Na+, Mg2+ y HCO3- presentan una marcada estacionalidad: tienden claramente a aumentar su concentración durante el periodo libre de hielo. El SO4= parece presentar también una mayor concentración en los meses estivales, aunque con una tendencia mucho menos marcada. Por el contrario, el Cl- tiende a disminuir durante los meses estivales. Durante la época con cubierta de hielo se aprecia un incremento de la concentración de Ca2+, Mg2+ y P en la capa de agua próxima al sedimento. Estos cambios en la hidroquímica de la capa de agua más profunda son tanto más importantes cuanto mayor sea la reducción de oxígeno provocado por la perduración de la cubierta de hielo.
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Nutrientes
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En general se puede afirmar que el máximo anual de Fósforo Total (PT) se produce a mediados de verano o en otoño, justo antes de la formación de la cubierta invernal, aunque también se pueden producir picos de PT debajo de la cubierta de hielo. Respecto al Nitrógeno Total (NT), posee un comportamiento aún más fluctuante que el PT, presentando picos tanto en el periodo invernal como en el estival. La mayor complejidad en el comportamiento del PT y NT respecto a otras variables limnológicas tiene que ver con su fuerte relación con procesos biológicos, mucho menos predecibles.
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