Fiestas y tradiciones Imprimir
Historia y Cultura - Folclore y Tradiciones

baile Porque cada pueblo recoge y mantiene, a su modo, tradiciones, costumbre y creencias, las fiestas populares constituyen también la identidad de esta localidad, justificando su diversidad y formando, así, una parte importante de su patrimonio cultural. Su conservación, a diferencia de otros bienes patrimoniales, depende de la voluntad de las colectividades locales, siendo difícil dotarla de una normativa específica que la asegure. La fiesta, ritual básico en la vida de cualquier comunidad, cobra singular importancia en estos valles angostos donde las novedades, propias de la vecina vida urbana, conviven con las viejas costumbres.

Desde hace más de quince años, Rascafría tiene en la Asociación Cultural La Trocha un valuarte de recuperación y difusión de la cultura tradicional del Valle, donde con sus bailes, vestuarios y sones da vida a los festejos

san isidroDe las fiestas más o menos móviles del periodo invernal, las corridas de cintas de Rascafría constituyen un vestigio de las antiguas corridas de gallos. El ciclo de primavera se inicia con la celebración de la Semana Santa, que se desarrolla en todos los pueblos con un marcado carácter redentor. Después se celebran numerosas romerías, ferias y fiestas en honor de la primavera y en verano, con la cosecha recogida, estallan los festejos patronales. Durante éstas se suceden los actos religiosos y profanos. Armonía entre rituales paganos y elementos de culto cristiano muestran la otra diversidad de éste Valle.

Con la llegada de nuevas formas de vida, algunas fiestas han ido desapareciendo o perdiendo su antiguo significado, aunque algunas asociaciones y hermandades luchan por su persistencia.

El Mayo, celebración de la primavera y fiesta de la fertilidad, consiste en la colocación en la plaza del pueblo del tronco más esbelto. La tradición forestal en Rascafría se manifiesta en las competiciones de leñadores profesionales (hacheros), foráneos y de la comarca.

Desde antiguo, los vaqueros de ambos lados de la Sierra se reunían para charlar y compartir sus escasas viandas en lo alto de la sierra, lo que se mantiene como la romería del puerto de Malagosto, lugar en el que, desde hace más de cincuenta años y cada primer domingo de Agosto, se reúnen los pueblos de ambas laderas del costillar Carpetano.